Un resumen de los trabajos
Como nuestros principales problemas han sido los fuertes vientos, llegando a soportar en el año 2012, un ciclón con ráfagas de casi 180 km por hora, estamos instalando hoy un nuevo mástil para la antena motorizada.
Tratamos de dotarle firmeza a nuestra estación motorizada.
Y también conseguimos un nuevo plato de 80 cm. Su medida exacta podría ser 81x75 cm, algo que luego les confirmaremos.
Elegimos un caño de 90 cm de longitud, por 51 mm de diámetro y 40 mm de espesor.
Amurarlo correctamente, nos llevó dos o tres días.
Uds. seguramente saben que el mástil para una antena cualquiera, y mas aún para una antena motorizada, debe estar perfectamente "a plomo".
Esta expresión ("a plomo"), deriva de la costumbre de ciertos albañiles de antaño, de utilizar una plomada para conseguir la línea vertical perfecta.
Como no toleramos un solo milímetro de desajuste, al otro día, si comprobábamos que había quedado mal, empezábamos de nuevo.
Los tacos expansores que suelen venir con las antenas parabólicas son de mala calidad. Alguno se nos rompió y hubo que volver a agujerear concreto muy duro.
Finalmente agregamos algunos ladrillos y dejamos una abertura en el caño, para que drene el agua pluvial.
La burbuja del nivel de albañilería nos marcó el punto intermedio correcto.
Girando la herramienta 360º sobre el mástil, comprobamos que el mástil quedó bien vertical (formando 90º sobre el eje horizontal).
Y también lo probamos sobre el borde superior del caño.
Nuestra intuición cardinal (para la zona, obviamente) así como nuestra extensa práctica en esta azotea se hicieron evidentes, cuando ya en la primera prueba (como antena fija) y en el primer intento capturamos algo así como 380 y tantas señales (entre TV y Radio).
Lo intentamos sin satfinder, pero le erramos de satélite.
Queríamos capturar el Arsat-1 y logramos el vecino Star One C2.
Un pequeño giro hacia el Oeste y ya teníamos el Arsat-1.
Esta tarde, auxiliados por algunos mensajes de texto (llegados de nuestros auxiliares ubicados frente a la TV de nuestro domicilio), conseguimos afinar la puntería y así fue que logramos hasta el transponder de la TV argentina, aquel que nunca habíamos logrado con nuestra vieja antena de 60 cm.
Y esta es una imagen recordatoria de la ocasión.